Health volunteers explain a pie chart with data on pregnant women's consumption of tobacco and alcohol to community members in Chidipani, Palpa, Nepal.
© Photoshare: Voluntarios de la salud explican un gráfico circular con datos sobre el consumo de tabaco y alcohol entre mujeres embarazadas, a los miembros de la comunidad de Chidipani, en Palpa, Nepal.

Consumo de alcohol

El consumo del alcohol produce 3,3 millones de muertes prevenibles en todo el mundo anualmente.

Junto al tabaco, la dieta y la falta de ejercicio, el alcohol es reconocido como uno de los cuatro principales factores de riesgo comunes para las ENT A pesar de esto, el alcohol todavía se consume de manera y en volúmenes que son particularmente peligrosos.

Cada año, el consumo de alcohol mata a 3,3 millones de personas.

De los 3,3 millones de muertes relacionadas con el alcohol cada año, 320 mil son jóvenes entre 15 y 29 años de edad. Es el tercer factor de riesgo de mala salud a nivel mundial, y el uso nocivo del alcohol fue responsable de casi el 6% de todas las muertes en el mundo, según las estimaciones del año 2012. 

El consumo del alcohol es un factor causal de más de 200 enfermedades y lesiones, incluyendo enfermedades hepáticas, cáncer, enfermedades cardiovasculares, enfermedades mentales y lesiones. El alcohol representó el 5,9% de la muerte y el 5,1% de los años de vida ajustados por discapacidad (AVAS) perdidos en 2012. Los hombres (7,6%) son casi dos veces más probables que las mujeres (4%) de sufrir muertes atribuibles al alcohol.
 
Sobre una base per cápita, globalmente las personas mayores de 15 años beben un promedio de 6,2 litros de alcohol puro anualmente, sin embargo como sólo el 38,3% de la población realmente bebe alcohol, esta cantidad aumenta a un promedio de 17 litros de alcohol puro entre los que beben. Los patrones de consumo varían mucho entre e incluso dentro de las diferentes regiones del mundo.
 
Se calcula que las consecuencias nocivas del consumo de alcohol sobre la salud, el empleo y los ingresos disminuyen la productividad en aproximadamente un 1% del PIB para la mayoría de los países de la OCDE.

Cáncer

Se ha encontrado una relación causal entre el alcohol y el cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama femenina. Para todos estos tipos de cáncer, el riesgo aumenta a mayores volúmenes de consumo de alcohol.

Obtén más información en WCRFI.

ECV

El consumo crónico y alto de alcohol se ha asociado con resultados cardíacos adversos, incluyendo cardiopatía isquémica, cardiomiopatía dilatada, disritmias cardíacas y accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. Se ha estimado que los efectos perjudiciales del alcohol en términos de ECV superan los efectos beneficiosos en un factor de 2,4 (para muertes) y 3,5 (para AVAD), y estos beneficios típicamente sólo ocurren con un consumo de alcohol bajo a moderado (menos de 20 G por día) y luego sólo para los resultados cardiovasculares seleccionados (por ejemplo, cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares). 

Enfermedad hepática

La enfermedad hepática alcohólica se asocia con varios tipos de enfermedad hepática, siendo el hígado graso, la hepatitis alcohólica y la cirrosis los más comunes. La probabilidad de desarrollarla va en función a la duración y la cantidad de alcohol que se consume.

Prevención

La estrategia mundial de la OMS para reducir el consumo nocivo de alcohol ha identificado diez áreas de interés para las opciones e intervenciones políticas. Tres de estas intervenciones han sido identificadas como "muy rentables" (“best buys”). Éstas son:

• Regulación de la disponibilidad comercial y pública de alcohol

• Restringir o prohibir la publicidad y las promociones de alcohol

• Uso de políticas de precios tales como aumentos de los impuestos especiales sobre las bebidas alcohólicas

La respuesta de la OMS está guiada por la Estrategia Mundial para reducir el consumo nocivo del alcohol, adoptada en 2010.