Preocupante: Menos de la mitad de los países del mundo han implementado metas contra las ENT

19 de septiembre de 2017

Lunes, 18 de septiembre, 2017 (New York, U.S.)—“La preocupante lentitud a nivel nacional con la que se están implementando medidas costo-efectivas tales como impuestos sobre el tabaco, el fortalecimiento de los sistemas de salud y restricciones a la comercialización de productos alimenticios y bebidas nocivas para la infancia, están paralizando los esfuerzos para reducir muertes prematuras y evitables por enfermedades no transmisibles (ENT) como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas”, dijo la Alianza de ENT (AENT) en el lanzamiento del  2017 World Health Organization (WHO) NCD Progress Monitor (informe sobre los avances en las ENT) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebra esta semana en Nueva York.

"Es alarmante que, a seis años de la primera Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre las ENT en 2011, menos de la mitad de los Estados Miembros de la OMS hayan establecido una gestión eficaz de las ENT que ayude a prevenir que las personas mueran prematuramente y contraigan enfermedades evitables", dijo Katie Dain, CEO de la AENT.

"Aplaudimos a los países que han adoptado medidas para establecer una gestión eficaz de las ENT, ya que esto no es una tarea fácil, dado que muchos de los factores de riesgo de las ENT se originan fuera del sector de la salud. Sin embargo, simplemente no podemos cumplir un objetivo mundial si las metas y los planes nacionales para las ENT, fundamentales en la respuesta de un país, ni siquiera existen en la mayoría de los Estados Miembros".

La meta mundial actual para las ENT es de una reducción del 25% en la mortalidad prematura para el 2025, y el objetivo de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas es lograr una reducción del 30% para el 2030. Actualmente, las ENT matan a 15 millones de personas entre 30 y 70 años, cada año.

Las ENT, principalmente las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas, así como sus comorbilidades, están siendo impulsadas por la pobreza, la globalización de la publicidad y el comercio de productos dañinos para la salud, la rápida urbanización y el crecimiento demográfico. La OMS ha promovido fuertemente la idea de que la mayoría de las muertes prematuras pueden ser prevenidas o retrasadas mediante la implementación de un conjunto de "inversiones óptimas" (‘best buys’) y otras intervenciones para prevenir y controlar estas condiciones. Estas intervenciones han demostrado un alto rendimiento de las inversiones en los campos de la prevención y el tratamiento.

La AENT cree que los avances en la implementación de las ‘inversiones óptimas’ tales como los impuestos sobre el tabaco, el fortalecimiento de los sistemas de salud y las restricciones a la comercialización de alimentos y bebidas no saludables para los niños han sido preocupantemente lentos.

Los impuestos sobre el tabaco, que son una solución beneficiosa para la reducción del consumo y la generación de ingresos, se aplican plenamente en sólo el 16% de los países. 

Al día de hoy, sólo el 27% de los países ha trabajado por el fortalecimiento de los sistemas de salud para proporcionar al menos servicios básicos para las ENT, como la terapia farmacológica o asesoramiento para prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

"Estamos a un año de la tercera reunión de alto nivel de las Naciones Unidas sobre ENT, y en ese período de tiempo 15 millones de vidas se habrán perdido prematuramente, millones se encontrarán luchando para pagar costos de salud a largo plazo y las economías seguirán sangrando”, dijo Dain.

“El tiempo vuela. La respuesta a la crisis mundial de las ENT es tanto un problema de salud como de desarrollo. Si queremos reducir efectivamente las muertes y sufrimientos innecesarios en todo el mundo, las ENT deben convertirse en una prioridad política mucho más urgente, que impulse el financiamiento mundial y nacional. Las inversiones óptimas de la OMS para las ENT deben constituir la base de la respuesta. Hacemos un llamamiento a los países, a la OMS y a otros organismos de las Naciones Unidas para que inviertan en la creación de capacidades reglamentarias, fiscales y jurídicas para acelerar su implementación", concluyó Dain.