Contaminando discusiones: El llamado para excluir a las industrias de combustibles fósiles de las negociaciones internacionales sobre el clima

17 de diciembre de 2018

Martes 11 de diciembre de 2018, Ginebra, Suiza.- La Alianza de ENT lidera el llamado a rechazar la presencia dominante de representantes de las industrias de combustibles fósiles en la conferencia sobre el clima COP 24 en Katowice, Polonia, y proteger la salud mundial. Esta presencia se refeleja en la promoción de las prioridades de los combustibles fósiles, incluso por parte del gobierno anfitrión, que pone en peligro la salud de las personas y el planeta.
 
La contaminación del aire, causada principalmente por la quema de combustibles fósiles, mata a 7 millones de personas cada año en todo el mundo, en el mismo rango que las muertes por tabaquismo, además de contribuir a la peligrosa degradación del clima. La Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas ahora reconocen la contaminación del aire como un factor de riesgo importante para las enfermedades no transmisibles (ENT), como el cáncer de pulmón, las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares y las afecciones respiratorias crónicas. Según el informe de 2018 de la cuenta regresiva sobre salud y cambio climático de The Lancet, solo la contaminación por carbón es responsable de 460,000 muertes prematuras cada año (1). Se estima que el número anual de muertos por la contaminación del carbón es seis veces mayor que el número de personas empleadas por la industria minera del carbón en los EE. UU. (2). La evidencia también muestra que el fracking afecta la salud de los bebés nacidos de madres que viven a menos de 3 km de estos sitios, con un 25% más de riesgo de bajo peso al nacer para los bebés nacidos de madres que viven a menos de 1 km (3).
 
A pesar de que el aire limpio es fundamental para alcanzar el derecho a la salud, los gobiernos de los Estados Unidos y Arabia Saudita celebraron en estas semanas eventos que promueven el uso de carbón, petróleo y gas, y un representante del gobierno de los Estados Unidos estableció su postura diciendo: "Creemos firmemente que ningún país tiene que sacrificar su prosperidad económica o la seguridad económica en pos de una sostenibilidad ambiental (4)”. Sin embargo, los verdaderos costos de los combustibles fósiles superan con creces la ganancia económica a corto plazo. Cumplir con los objetivos del Acuerdo de París salvaría a más de un millón de vidas cada año, solo por contaminación del aire, al 2050; mientras que el valor de las ganancias para el sector de la salud sería más del doble del costo que la acción necesaria para lograrlo (5).
 
Para que los negociadores puedan lograr un avance, de por sí ya atrasado, para proteger la salud mundial, las industrias de combustibles fósiles y sus representantes deben ser vetados de futuras negociaciones sobre el cambio climático. Existe un valioso precedente establecido por el Convenio Marco para el Control del Tabaco de las Naciones Unidas (CMCT), según el cual los gobiernos signatarios deben excluir a la industria tabacalera de las negociaciones y la formulación de políticas en relación con la salud pública y el control del tabaco. El CMCT se adoptó en reconocimiento y en respuesta al historial bien documentado de la industria del tabaco influyendo en los resultados de las políticas y las negociaciones nacionales e internacionales. Las industrias de combustibles fósiles tienen un historial similar de manipular estudios científicos, financiar campañas políticas, negar pruebas y debilitar o retrasar las respuestas políticas, y de la misma manera, deben estar excluidas en los foros con gobiernos cuya responsabilidad principal sea negociar acuerdos políticos mundiales para proteger la salud de los seres humanos y del planeta.
 
Nina Renshaw, Directora de Políticas y Promoción de la Alianza de ENT, planteó: “los intereses privados de las industrias de combustibles fósiles socavan continuamente las negociaciones de acuerdos internacionales que se necesitan con urgencia para evitar más catástrofes humanitarias causadas por el cambio climático. Los derechos humanos deben ser protegidos a toda costa: es hora de sacar de las negociaciones a estos intereses asesinos. Dado que la cantidad de muertos por contaminación del aire es similar a la generada por la industria tabacalera, los cabilderos de los combustibles fósiles deben ser declaradas personas non gratas para los gobiernos y en las negociaciones internacionales".
 
 
 
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