México SaludHable at the Senate of the Republic of Mexico

Consenso por la salud: no más grasas trans en México

13 de junio de 2023

En un ejemplo de lo que es posible y deseable, la sociedad civil y el gobierno mexicano lograron un consenso legislativo para la eliminación de los ácidos grasos trans del suministro de alimentos en México.

Ante una clara epidemia de enfermedades crónicas, con sistemas de salud bajo gran presión y necesidad de recursos, la eliminación de las grasas trans de origen industrial, químicos innecesarios que perjudican a la salud y no aportan ningún beneficio, de la dieta de las y los mexicanos, es motivo de celebración. Sobre todo, porque se ha logrado mancomunadamente con el gobierno escuchando las voces de la sociedad civil comprometida, atendiendo sus llamados y demandas por el derecho a la salud.

Tras una fuerte campaña liderada por la sociedad civil mexicana, las y los legisladores del país -Senadores, en 2021 y Diputados, en 2023- aprobaron por unanimidad la ley para la eliminación de los ácidos grasos trans de producción industrial (AGT-PI) del suministro de alimentos de las y los mexicanos.

Como parte de esa sociedad civil activista, habiendo acompañado a las organizaciones mexicanas en su intensa campaña de incidencia desde 2018, celebramos este gran paso para garantizar entornos alimentarios más saludables, que protegen la salud de la población. Y, en particular, para quienes formamos parte de la Alianza de ENT (NCDA) ha sido un claro ejemplo de la importancia de la articulación de las organizaciones mundiales, como la nuestra, con alianzas nacionales, como México Saludhable, aunando esfuerzos para mejorar la salud de las poblaciones. El acompañamiento y la colaboración de la Alianza de ENT junto con el compromiso y trabajo arduo de México Saludhable durante todo este proceso dan cuenta de la importancia de fortalecer estos lazos para acelerar los procesos políticos en la agenda de prevención de las ENT.

Una sociedad civil unida y articulada es clave para el éxito de las estrategias de incidencia política. Es fundamental integrar a la comunidad académica y a los organismos de salud para que respalden con evidencia científica el proceso político, así como para trabajar por el compromiso de las y los legisladores para que pongan en la agenda estos temas y lleven adelante campañas de comunicación que generen más apoyo de la población general.

Superar las diferencias en favor de la salud

Dentro del conjunto de medidas de OMS para la eliminación de ácidos grasos trans (conocido como REPLACE) se considera concientizar a la población, a los productores y reguladores de los efectos benéficos de prohibir o minimizar la utilización de los AGT-PI. La campaña de la sociedad civil mexicana, que comenzó a gestarse en 2018, en línea con la iniciativa REPLACE, se centró en la concientización sobre los daños a la salud que provoca el consumo de estos aceites grasos trans, que causa 20 mil muertes prevenibles al año en México.

La campaña, liderada por Salud Justa y la Coalición México SaludHable, logró poner en primer plano la evidencia científica sin conflicto de interés, argumentar para convencer a aliados y a opositores, generar espacios de deliberación pública para favorecer un proceso parlamentario que las y los legisladores validaron, sin excepción, siempre en una relación colaborativa gobierno-sociedad civil, que alentó el cambio de la política pública.

En un contexto de alta polarización política en México, la reacción de las y los legisladores de todos los partidos, que muestran en sus redes sociales el triunfo de la salud pública, la lección no es menor: es un mensaje unánime de que ‘somos capaces de superar diferencias en aras del interés de la salud de millones de mexicanas y mexicanos’.

El dictamen legislativo mexicano defendió la decisión determinando que el alto consumo de grasas trans aumenta un 34% el riesgo de muerte por cualquier causa; 28% de muerte por cardiopatías coronarias, con un 21% más de probabilidad de aparición de cardiopatías coronarias, así como el aumento de 7% de las muertes por enfermedad cerebrovascular isquémica y 10% por diabetes.

El impacto generalizado en la salud de la población se debe a que las industrias agregan estas grasas malas a productos de consumo diario, que por su mala calidad son baratos, las agregan en las palomitas de microondas, en algunos tipos de panes y frituras, en las margarinas, en la crema batida de tu café preferido, en los helados…

A pesar de que hace más de 50 años se sabe que su consumo causa daños comprobados a la salud, la industria alimenticia agrega estos AGT-PI a sus productos porque extienden sus tiempos de conservación, resisten los cambios de temperatura y tienen bajo costo, sin embargo, de todos los factores de riesgo alimentarios de enfermedad cardiovascular actuales es el más fácil de eliminar, ya que existen alternativas saludables.

Como lo advirtió el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, las grasas trans, además de no tener ningún beneficio, “generan enormes costos para los sistemas de salud”.

La campaña por el consenso

En 2021, con el equipo de Salud Justa y la Coalición México SaludHable establecimos una valiosa colaboración con el Senado de la República Mexicana, específicamente con la Comisión de Salud, a quienes se les brindó asesoría técnica en relación con la regulación de ácidos grasos trans de producción industrial. Además, con el apoyo de Resolve to Save Lives y la Alianza de ENT organizamos foros que incluyeron a actores claves de la Secretaría de Salud de México y de la Organización Panamericana de la Salud, oficina regional y oficina de México.

Como punto de partida, elaboramos un análisis sobre los contenidos de grasas trans, con base en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. En este análisis se destacó como México se encontraba en desventaja competitiva al no contar con una prohibición de aceites parcialmente hidrogenados, como en Estados Unidos y Canadá. También se realizó un análisis sobre el costo de conversión para las industrias por la eliminación de las grasas trans.

En paralelo, se definieron los objetivos de comunicación: lograr que las y los consumidores elijan alimentos sin grasas trans, que las industrias usen materia prima sin grasas trans y que acepten su eliminación, y que los reguladores gubernamentales se sobrepongan a las objeciones tradicionales contra la eliminación de estos AGT.

Otros países como Dinamarca y la Unión Europea ya han legislado al respecto; en la región, Chile, Uruguay, Perú, Brasil y Argentina también han actuado para eliminar el uso de grasas trans. En el caso de México, el gobierno nacional, los productores y la sociedad civil trabajaron mancomunadamente para llegar a un acuerdo y terminar con prácticas que enferman a la población. El dictamen aprobado añade el artículo 216 Bis a la Ley General de Salud y determina que “los aceites, grasas comestibles, alimentos y bebidas no alcohólicas no podrán contener aceites parcialmente hidrogenados”, la sustancia previa a las grasas trans. Además, no podrán contener más de dos partes de grasas trans de producción industrial por cada 100 partes de grasa normal.

Un hito que fortalece a la sociedad civil y nos motiva a seguir trabajando a través del diálogo, con evidencias, con participación hacia una salud más equitativa, más accesible y justa para todas las personas. También ha sido clave la articulación de una organización global como la Alianza de ENT con una alianza nacional

 

La coalición México SaludHable lanzó su campaña para eliminar los ácidos grasos trans de origen industrial del suministro de alimentos mexicanos en 2020, con el apoyo de la Alianza de ENT (NCDA) gracias a su asociación con Resolve To Save Lives (RTSL).

 

Sobre la autora y el autor:

Lorena Allemandi (@LorenaAllemandi) es gerente senior de Desarrollo de capacidades de la Alianza de ENT (@ncdalliance) y es responsable del Instituto de Incidencia. Es una reconocida activista de la prevención de ENT, con experiencia en control de tabaco y políticas de alimentación saludable. Fue investigadora en FIC Argentina entre 2009-2012, investigadora principal de numerosos proyectos de investigación y autora de varias publicaciones científicas. Fue directora del Área de Políticas de Alimentación Saludable en FIC Argentina de 2012 a 2020 y consultora de la oficina regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de 2020 a 2022. Desde 2021 ha sido consultora en la Alianza de ENT en el tema de eliminación de ácidos grasos trans de producción industrial (AGTPI), apoyando el trabajo de incidencia política mundial y nacional en México y Pakistán, como parte de la asociación de la Alianza de ENT con Resolve to Save Lives (RTSL). Lorena vive en Argentina.

Erick Antonio Ochoa (@eantonioochoa) es actulmente el director de Salud Justa Mx y co-coordinador de la Coalición México Saludhable (@MxSaludHable). Es el ex director de Iniciativas para el Control del Tabaco de la Fundación Interamericana del Corazón México (de 2010 a 2019). Ha presentado ponencias sobre políticas para el control del tabaco en Argentina, Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú y Uruguay. También ha ocupado diversos cargos en el gobierno mexicano. Nacido en Chiapas, México, Eirck s licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa y maestro en Administración y Políticas Públicas en el Centro de Investigación y Docencia Económicas, A.C.