Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en todo el mundo, tanto en hombres como en mujeres. Muchas de estas muertes ocurren antes de los 70 años, la mayoría en países de ingresos bajos y medianos (PIBM). Sin embargo, las ECV se encuentran entre las enfermedades no transmisibles más prevenibles.

Datos clave

Mayor impacto en los países de menos ingresos 

Los países de ingresos altos han logrado reducir las tasas de mortalidad por ECV en las últimas décadas, pero en los países de ingresos bajos y medios (PIBM) está ocurriendo lo contrario: el número de muertes aumenta, y esto incluye aquellas que se producen antes de los 70 años. Muchos de estos países no están equipados para la prevención, la detección precoz o el tratamiento de la ECV.

Desigualdad de género en la atención

Las ECV se consideran a menudo "una enfermedad de hombres", a pesar de ser la principal causa de muerte tanto en hombres como en mujeres. Debido en parte a este prejuicio, las mujeres tienen más probabilidades de ser diagnosticadas erróneamente o en una fase avanzada, y de recibir un tratamiento inadecuado.

De la mano de la salud planetaria

La contaminación del aire es una de las principales causas de ECV, y la crisis climática está impulsando sistemas alimentarios insostenibles y limitando las posibilidades de realizar actividad física. Para reducir la carga que suponen las ECV, debemos hacer de la salud planetaria una prioridad.

¿Qué son las ECV?

Nuestros corazones son potentes motores que nunca dejan de funcionar: día y noche bombean sangre cargada de oxígeno y nutrientes por todo nuestro cuerpo. El cuidado de nuestro sistema cardiovascular – el corazón, las venas y los vasos sanguíneos – es esencial para la salud. Sin embargo, las ECV son la principal causa de muerte en el mundo. Representan aproximadamente la mitad de todas las muertes por ENT, y a menudo se cobran vidas "prematuramente", es decir, antes de los 70 años.

Sin embargo, las ECV también se encuentran entre las causas de muerte más prevenibles. Existen pruebas sustanciales de que alrededor del 80% de las muertes por ECV están causadas por los principales factores de riesgo de las ENT: tabaco, alcohol, contaminación del aire, malnutrición e inactividad física. Los gobiernos tienen a su disposión políticas probadas y fiables para proteger a las personas de estos factores de riesgo. Es hora de ponerlas en práctica para salvar vidas.

 

Enfermedades cardiovasculares comunes
Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos que afectan al corazón, las venas y las arterias e incluyen las que se describen a continuación. De éstas, los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares representan el 85% de las muertes por ECV.

La acumulación de grasa en las arterias del corazón impide que la sangre llegue al corazón, lo que provoca la mayoría de los ataques cardíacos y otros síntomas.

Son enfermedades, entre las que se incluye el accidente cerebrovascular, que impiden que la sangre llegue al cerebro.

La acumulación de grasa provoca el estrechamiento de las arterias de los brazos o las piernas, lo que limita el flujo sanguíneo.

Una afección prevenible y potencialmente mortal en la que las válvulas cardíacas sufren daños permanentes a causa de la fiebre reumática.

Defecto en la estructura del corazón o de los vasos sanguíneos principales presente desde el nacimiento.

Coágulos sanguíneos en las venas de las piernas, que pueden desprenderse y desplazarse al corazón y los pulmones.

¿Por qué es urgente actuar sobre las ECV?
Además de ser la principal causa de muerte en el mundo, las ECV están estrechamente relacionadas con las prioridades mundiales de desarrollo, incluidas las destacadas a continuación.

Las ECV se producen con mayor frecuencia en los países de ingresos bajos y medios (PIBM) que en los de ingresos altos, y con una tasa de mortalidad mucho mayor. Esto se debe principalmente a que las personas que viven en PIBM a menudo no tienen acceso a programas de atención primaria de salud para la prevención, la detección precoz y el tratamiento de factores de riesgo como la hipertensión. Para muchas personas de estos países, la detección es tardía y, llegada ese punto, el tratamiento ya no está disponible o es inaccesible. Las personas más pobres de todos los países y comunidades son las más afectadas.



 

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre las mujeres en todo el mundo: se cobran la vida de una de cada tres, más que todos los tipos de cáncer juntos. Sin embargo, las ECV en mujeres siguen estando muy poco estudiadas, reconocidas, diagnosticadas y tratadas. Esto se debe principalmente a creencias erróneas y a la falta de concienciación tanto entre las pacientes como entre los médicos. Las mujeres también están infrarrepresentadas en los ensayos clínicos sobre ECV y entre los profesionales sanitarios especializados en estas enfermedades.

Las ECV, sus factores de riesgo y la crisis climática están íntimamente relacionados. Las temperaturas más altas aumentan el riesgo de ECV y provocan fenómenos meteorológicos extremos que interrumpen el suministro de alimentos saludables y dificultan la práctica de actividad física al aire libre. La contaminación del aire aumenta los casos de ECV, así como las temperaturas. La producción de tabaco contamina los ecosistemas terrestres y acuáticos, con efectos devastadores para la salud del planeta. Este círculo vicioso para la salud humana y planetaria solo puede detenerse con una respuesta integrada.

Diarios de ENT
"Muchas personas que viven con ENT en Camerún no tienen acceso a servicios de salud y, por lo que no son diagnosticadas. Cuando logran acceder a estos servicios y reciben son diagnosticados, no cuentan con un seguimiento adecuado de apoyo al tratamiento y la gestiñon de su enfermedad. Muchas otras personas ni siquiera tienen idea de qué son las ENT, ni de sus signos y síntomas, ni de cómo prevenirlas"
Nfortentem Aaron, Diarios de ENT, diabetes, hipertensión y accidente cerebrovascular
Descubre la historia de Aaron

Voces de las ENT

Vivir con cardiopatía reumática en Mozambique

Para muchas personas de países de renta alta, puede resultar difícil imaginar la muerte por una enfermedad que puede tratarse fácilmente con antibióticos como la penicilina. Pero ése es el caso de unas 350 000 personas – en su mayoría mujeres y niños – que mueren cada año de cardiopatía reumática. El 95 % de estas muertes se producen en países de ingresos bajos y medios (PIBM) y con mayor frecuencia en las comunidades más desfavorecidas. El pequeño porcentaje de casos de cardiopatía reumática que se producen en países de ingresos altos se dan casi exclusivamente en comunidades marginadas, incluidas las poblaciones indígenas.

Person living with rheumatic heart disease holds her baby in her house's kitchen in Mozambique.
Person living with rheumatic heart disease holds her baby in her house's kitchen in Mozambique.

La cardiopatía reumática es una ECV resultante del daño en las válvulas cardíacas causado por la fiebre reumática, que a su vez es una reacción a la faringitis estreptocócica. La cardiopatía reumática se puede prevenir mediante el tratamiento con penicilina. Sin embargo, muchas familias con recursos limitados no pueden acudir al centro de salud, y la penicilina tiende a escasear en los PIBM.

55 millones de personas viven actualmente con cardiopatía reumática, pero la mayoría de ellas no llegará a los 40 años. Es demasiado tarde para ellos, pero mejorar el acceso a medicamentos esenciales como la penicilina puede salvar a muchos otros de una discapacidad evitable y de la muerte por esta enfermedad.

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Soluciones para hacer frente a la carga de la ECV
El 80% de las muertes por ECV pueden prevenirse. Del 20 % restante puede reducirse su impacto considerablemente. Pero los gobiernos deben aplicar políticas de prevención de las ENT e invertir en intervenciones rentables para su tratamiento.

El informe NCD Countdown 2030 ha demostrado que los países aún pueden alcanzar el ODS 3.4 con un marco de inversión en ENT centrado en 21 intervenciones clave cuya implantación sería viable en todos los países. La reducción de la mortalidad por ENT sería mayor en el caso de las ECV, con siete intervenciones centradas específicamente en este grupo de enfermedades.

Los gobiernos y los responsables políticos deben garantizar que las personas tengan acceso a las herramientas necesarias para llevar una vida saludable, como conocimientos básicos sobre salud, alimentos nutritivos a precios asequibles y espacios urbanos bien planificados que fomenten un estilo de vida activo. Esto requiere la colaboración multisectorial de toda la sociedad: todos deben participar para crear un futuro más saludable.

Las personas que viven en países de ingresos bajos y medios se enfrentan a numerosas barreras para acceder a una atención adecuada para las ECV. Los sistemas sanitarios a menudo no están equipados para el tratamiento de las ECV y se enfrentan a la escasez de personal sanitario cualificado. La brecha digital limita el automonitoreo y la atención, y existe un bajo nivel de concienciación sobre las ECV y sus factores de riesgo. Controlar las ECV no será posible sin cerrar primero estas y otras brechas.

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