Del impulso a la implementación: Las ENT en los Comités Regionales de la OMS de 2025
En un año marcado por la Cuarta Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental (RAN4), las Reuniones de los Comités Regionales (RCR) de la OMS de 2025, celebradas entre agosto y octubre, ofrecieron una oportunidad crucial para trasladar los compromisos mundiales a los espacios regionales de toma de decisiones. Con la mayoría de las RCR celebradas en las semanas posteriores a la RAN4, la atención se centró rápidamente en cómo sería la implementación sobre el terreno.
Con el apoyo de la Alianza de ENT (NCDA), las alianzas de ENT regionales involucraron a gobiernos, oficinas regionales de la OMS y socios para ayudar a mantener el impulso, influir en el establecimiento de prioridades y reforzar el papel central de las ENT para lograr la salud universal durante este momento políticamente crítico.
El ciclo de las RCR en 2025: calendario, presencia y seguimiento
Mientras que el Comité Regional para África (AFRO) se reunió en agosto, justo antes de la RAN4, el resto de regiones de la OMS se reunieron a finales de septiembre y octubre, creando una oportunidad inmediata para reflejar los compromisos globales de la RAN4 en las prioridades regionales.
La Alianza de ENT apoyó a las alianzas regionales para que participaran en cada reunión, asegurando una voz coordinada de la sociedad civil en un momento crucial para el seguimiento y la implementación. Las alianzas realizaron declaraciones, siguieron los debates e involucraron a las delegaciones de los Estados miembros tanto en espacios formales como informales para posicionar firmemente las ENT en los debates regionales.
La representación incluyó:
- AFRO: Red de ENT de África (ANN); Alianza de ENT de África Oriental (EANCDA) (Lusaka, Zambia)
- EMRO: Alianza de ENT del Mediterráneo Oriental (EMR NCDA) (El Cairo, Egipto)
- OPS: Healthy America's Coalition (CLAS); Healthy Caribbean Coalition (HCC) (Washington, D.C., EE.UU.)
- SEARO: Alianza de ENT del Sudeste Asiático (SEAR NCDA) (Colombo, Sri Lanka)
- EURO: En ausencia de una alianza regional, la NCDA estuvo representada por Jessica Amegee Quach, Oficial Superior de Desarrollo de Capacidades de la NCDA (Copenhague, Dinamarca)
Dentro de la sala: Enfoques integrados como camino a seguir
Con la energía de la RAN4 todavía presente, los debates sobre las ENT en las RCR de este año reflejaron un claro cambio de rasante. En lugar de volver a hablar de por qué las ENT son importantes, la atención se centró en cómo se cumplirán los compromisos y dónde recaerá la responsabilidad del seguimiento a nivel regional y nacional. Las ENT se plantearon cada vez más no como una carga futura, sino como un reto socioeconómico inmediato, y los Estados miembros señalaron el refuerzo de la atención primaria de salud (APS), la financiación nacional y la capacidad de los trabajadores como próximos pasos esenciales para la acción.
“El nivel de compromiso con todo lo relacionado con las ENT indica que existe un mayor impulso en cuanto al reconocimiento, el compromiso y el deseo de avanzar en la agenda de las ENT por parte de los Estados miembros en los próximos años.”
En todas las regiones, la APS surgió repetidamente como el principal punto de entrada para la implementación. En África y el Sudeste Asiático, los debates se centraron en la integración de los servicios para las ENT en la APS y en los paquetes de prestaciones esenciales. En las Américas y Europa, los debates pusieron de relieve los límites de los sistemas de APS sobrecargados, en particular cuando la escasez de personal y las restricciones fiscales amenazan la continuidad de la atención.
Las emergencias y la resiliencia del sistema también ocuparon un lugar destacado. En el Mediterráneo Oriental, la EMR NCDA destacó el creciente reconocimiento de la necesidad de proteger la continuidad de la atención a las ENT en entornos frágiles, afectados por conflictos y humanitarios. En el sudeste asiático, las organizaciones de la sociedad civil (OSC) vincularon de forma similar la acción sobre las ENT con la preparación ante emergencias y la resiliencia climática, reflejando la creciente exposición a las crisis relacionadas con el clima.
“Las sesiones de los Comités Rigionales demostraron un renovado sentido de solidaridad entre los Estados miembros a la hora de abordar los retos sanitarios emergentes y persistentes, en particular la resistencia a los antimicrobianos, el cambio climático y la preparación de los sistemas de salud.”
Tomadas en su conjunto, las RCR funcionaron como las primeras pruebas de resistencia para la agenda post-RAN4 — revelando dónde las prioridades regionales están empezando a alinearse con los compromisos globales, y dónde se necesitará un esfuerzo político sostenido para traducir la ambición en acciones duraderas.
La sociedad civil donde más importaba
En todas las regiones, el compromiso de la sociedad civil fue visible, organizado y persistente. Las alianzas regionales dieron forma a declaraciones formales, copatrocinaron actos paralelos oficiales y trabajaron de forma constante — a menudo entre bastidores— para mantener las ENT ancladas en los debates sobre cuestiones más amplias relacionadas con los sistemas sanitarios, las presiones sobre el personal sanitario y la coherencia de las políticas.
En AFRO, la propia sociedad civil pasó a formar parte de la agenda de incidencia. A través de sus intervenciones y compromisos bilaterales, ANN y EANCDA utilizaron la RCR para pedir formas más regulares y estructuradas de implicar a la sociedad civil en el seguimiento de los compromisos en materia de ENT, subrayando que una implementación significativa requerirá que su papel sea reconocido e integrado, no ad hoc.
En la región de la OPS, las propias condiciones para la implicación se convirtieron en un tema candente. HCC y CLAS destacaron que garantizar que la sociedad civil pudiera seguir los procedimientos de forma significativa y permanecer presente en las negociaciones requería una coordinación deliberada, preparación y persistencia, lo que subraya la facilidad con la que el espacio para la participación de la sociedad civil puede reducirse dentro de los procedimientos formales.
Al mismo tiempo, muchos debates se desarrollaron en un contexto de restricciones financieras y una mayor presión sobre el sistema multilateral. En lugar de dejar de lado las ENT, este contexto agudizó las conversaciones en torno a la priorización y las alianzas. Varias alianzas señalaron que la participación sostenida de la sociedad civil se valoraba no sólo por su defensa, sino por su papel en el apoyo al seguimiento, la rendición de cuentas y la implementación una vez finalizadas las reuniones.
“Las organizaciones de la sociedad (OSC) de la región del Mediterráneo oriental (EMRO) se encuentran en una posición única para entablar un diálogo estratégico con los responsables políticos, y nuestro evento paralelo ejemplificó esa influencia, elevando el cáncer femenino como una cuestión prioritaria y catalizando el impulso político que la región necesita urgentemente. Aprovechando esta influencia, las OSC de toda la EMRO están impulsando una agenda de las ENT más amplia empoderando a los pacientes, asociándose con los gobiernos para mejorar el acceso, promoviendo la integración de las ENT en los contextos humanitarios y configurando un panorama sanitario regional más resiliente.”
En conjunto, las RCR demostraron que la sociedad civil no se limitaba a reaccionar ante el impulso mundial, sino que contribuía a mantenerlo.
Lo que nos dejan las RCR de 2025
Las RCR de 2025 indican que el impulso de la RAN4 se está trasladando a los espacios regionales, pero para mantenerlo será necesario un seguimiento deliberado. La alineación en torno a las prioridades clave se está afianzando; el reto ahora es si esa alineación se traduce en decisiones, ejecución y rendición de cuentas.
A medida que las alianzas regionales pasan a la siguiente fase — seguimiento de las resoluciones, apoyo a la incidencia nacional y presión para la rendición de cuentas —, la atención se centra en cómo se reflejan los compromisos en las políticas, los planes y los presupuestos. La atención no se ha desviado del impulso, sino que se ha centrado directamente en las labores de implementación.
Para la sociedad civil de cara al futuro, esta Guía de bolsillo desarrollada por la NCDA (solo en inglés) ofrece orientación práctica sobre cómo mantener el impulso y apoyar la implementación a nivel nacional y regional.
Las alianzas que forman parte de la vía de incidencia regional del Instituto de Incidencia cuentan con el apoyo de la asociación de la NCDA con Bloomberg Philanthropies, Leona M. and Harry B. Helmsley Charitable Trust y la Fundación Novo Nordisk .